Para las empresas de carga pesada, el combustible es uno de los gastos más altos, sobre todo cuando realizan rutas largas. Por eso, el gas natural licuado (GNL) empieza a ganarle terreno al diésel entre las flotas que recorren miles de kilómetros al mes.
Con una inversión cercana a US$2 millones, Solgas acaba de inaugurar en Trujillo la primera estación Home Base de GNL para transporte pesado en el país. Se trata de una estación de consumidor directo que fue instalada en menos de un año.
La estación cuenta con una capacidad de almacenamiento de 60 m³ de GNL y abastecerá a los más de 100 camiones de carga pesada que Grupo Transpesa opera desde ese punto. La ubicación no es casual: Trujillo es uno de los principales centros logísticos de la transportista y concentra buena parte de su demanda de combustible. A partir de ahora, esta estación será su principal fuente de abastecimiento en la zona.
Para Solgas, que este año cumple 80 años en el Perú, la estación abre un nuevo frente de negocio. La empresa es conocida sobre todo por el gas licuado de petróleo (GLP), mercado en el que es líder, y con el GNL refuerza su presencia en los sectores de transporte e industria.

Menos gasto en combustible
Hoy circulan más de 500 camiones a GNL en rutas logísticas y mineras del país. La razón principal es el precio. Según cálculos de Solgas, el GNL puede generar ahorros superiores al 50% frente al costo actual del diésel, y un camión puede recorrer alrededor de 2.200 kilómetros con un tanque, dependiendo de las características de cada operación. Para un transportista con trayectos largos y alto consumo, la diferencia se nota rápidamente en las cuentas.
El caso de Trujillo sirve, además, como prueba de que el modelo de consumidor directo funciona para flotas dedicadas. Es un primer paso que invita a otras empresas transportistas con flota propia a instalar su propio punto de carga, en lugar de depender de estaciones de terceros.
Otro detalle práctico: el gas llega en cisternas criogénicas, por lo que la estación no necesita estar conectada a un gasoducto. Eso permite llevar gas natural a regiones donde la red de ductos no llega.
Catorce estaciones en camino
Trujillo es solo el inicio. Solgas trabaja en el desarrollo de una red de 14 estaciones de GNL en distintas regiones; 12 de ellas estarán abiertas al público y se ubicarán en las rutas de carga más transitadas del país.
Las primeras empezarán a operar de forma escalonada antes de que termine 2026. Hoy, uno de los frenos para que más empresas cambien al GNL es la falta de lugares donde abastecerse en ruta. Con una red de estaciones a lo largo de los corredores logísticos, ese obstáculo empezaría a desaparecer.