Laureate Education, grupo educativo internacional líder en Perú y México que reúne a la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas (UPC), la Universidad Privada del Norte (UPN) y Cibertec en el Perú, y a la Universidad del Valle de México (UVM) y la Universidad Tecnológica de México (UNITEC), en México, continúa impulsando la movilidad social y contribuyendo al cierre de brechas educativas, de acuerdo con su Impact Report 2025.
Álvaro Ramos, CEO de Laureate Perú, afirma que 9 de cada 10 egresados de UPC y UPN consiguen empleo en un plazo máximo de un año tras culminar sus estudios. “Estas no son cifras aisladas; son el indicador más transparente de que estamos formando a nuestros estudiantes con las competencias que las empresas necesitan hoy”, sostiene.
La inserción laboral resulta especialmente relevante si se considera que el 50% de los estudiantes que ingresan a estas instituciones son los primeros de sus familias en acceder a la educación superior. “Para muchas familias, el primer empleo profesional representa el primer paso concreto hacia la movilidad económica intergeneracional”, explica Ramos.
El impacto también se refleja en los resultados económicos. Los estudiantes de Laureate Education recuperan su inversión en aproximadamente tres años y, en el Perú, los egresados de Laureate perciben ingresos 67% mayores que quienes cuentan únicamente con educación secundaria, según datos de la OCDE.
Este impacto no es casual, sino el resultado de una inversión sostenida en procesos de mejora continua de la calidad académica, capacitación docente, infraestructura, tecnología y mecanismos de acceso. Entre las iniciativas del grupo destacan el reconocimiento Creatividad Empresarial, que la UPC ha sostenido durante 30 años; el nuevo campus de la UPN en Ate, inaugurado en agosto de 2025; y el lanzamiento de la Facultad de Salud de Cibertec.
En materia de accesibilidad, el reporte detalla más de US$570 millones anuales en becas y apoyo financiero. Solo en el Perú, UPC, UPN y Cibertec han otorgado más de 3,700 becas a la fecha. “No podemos cambiar el punto de partida de un estudiante, pero sí asegurarnos de que su formación sea un puente hacia un futuro prometedor”, sostiene el CEO.
Brechas de talento
“La educación superior es uno de los mecanismos más potentes para cerrar las brechas. Cuando los profesionales llegan con capacidad analítica, habilidades digitales, pensamiento crítico y competencias blandas, su adaptación es más rápida y su aporte de valor se acelera”, afirma Ramos.
El grupo también busca anticiparse a las demandas futuras. “El 39% de las competencias que hoy se requieren en los puestos de trabajo habrán cambiado para 2030. Por ello, trabajamos con empresas de alto crecimiento para anticipar las capacidades que demandará el mercado e incorporarlas en nuestros planes de estudio”, comenta.
Así, las instituciones actualizan permanentemente sus mallas curriculares, incorporando inteligencia artificial y análisis de datos, junto con competencias transversales como ética, resiliencia e inteligencia emocional.
Más allá de las aulas
En 2025, las instituciones del grupo brindaron más de 200,000 servicios en medicina humana y veterinaria, odontología y asesoría jurídica. Por ejemplo, UPC y UPN reportaron en conjunto más de 89,000 servicios.
“Una universidad que solo forma dentro de sus muros, pero no se conecta con su entorno y con las necesidades de su comunidad, pierde una dimensión fundamental”, refiere Ramos.
Laureate Perú continuará ampliando el acceso a una educación de calidad y fortaleciendo iniciativas que conecten el aprendizaje con las necesidades del país, porque el verdadero impacto de la educación no termina en el aula: comienza cuando se contribuye a la transformación del Perú a través de una educación inclusiva, accesible y de calidad.