La disponibilidad de información sigue siendo uno de los mayores desafíos para el desarrollo de las microfinanzas. Millones de personas en el Perú y en América Latina permanecen fuera del sistema financiero formal debido a la falta de historial crediticio. Frente a este reto, la inteligencia artificial abre nuevas posibilidades para transformar datos dispersos o no estructurados en información útil que permita evaluar mejor a los clientes y ampliar el acceso a productos financieros.
Este fue el foco del segundo episodio de la serie audiovisual La IA en las microfinanzas, impulsada por Mibanco y Semana Económica. La conversación fue moderada por Sandro Denegri, Chief Data Officer de Mibanco, y contó con la participación de Carlos Calderón, Director de la Academia de Data, IA y Ciencias de la Computación de UTEC; Omar Florez, Visiting Senior Machine Learning Researcher del Centro Nacional de Inteligencia Artificial de Chile; y Carolina Carbone, Gerente del Área de Inteligencia Artificial de Mibanco.
Durante el panel, los especialistas destacaron que el potencial de la IA radica en su capacidad para incorporar nuevas señales de comportamiento que tradicionalmente no han sido consideradas por el sistema financiero. “En América Latina tenemos millones de personas que no tienen un historial crediticio, pero pagan puntualmente servicios como la luz, el agua o la telefonía móvil. Esto da una señal de solvencia que puede alimentar directamente los modelos de inteligencia artificial”, explicó Omar Florez.
Desde la experiencia de Mibanco, Carolina Carbone destacó la capacidad de la IA para procesar nuevas fuentes de información no estructurada, como audios, imágenes o interacciones con clientes. “Tenemos cerca de 20,000 reuniones mensuales en las que nuestros equipos evalúan a los clientes. Al transformar esos audios en información estructurada podemos analizar mejor el comportamiento de los clientes y tomar decisiones más consistentes”, explicó.
Finalmente, los participantes subrayaron que el desarrollo de estas tecnologías también debe ir acompañado de marcos regulatorios adecuados. “Hoy existe una normativa reciente sobre inteligencia artificial que pone énfasis en la explicación detrás de la IA. Los reguladores están obligando a que los modelos expliquen cómo llegan a sus resultados”, señaló Carlos Calderón.
El segundo capítulo de la serie dejó en evidencia que la IA no solo permite automatizar procesos, sino también generar nueva data que puede ampliar significativamente el universo de personas que acceden a servicios financieros formales.